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PAVIMENTOS ASFÁLTICOS
El asfalto o betún es un material
bituminoso de color negro, constituido principalmente por
asfáltenos, resinas y aceites. Estos elementos le proporcionan
unas características de consistencia, aglutinación y ductilidad
al producto y le confieren unas propiedades cementales a
temperaturas ambientales normales. Todo esto hace del asfalto un
material muy versátil con un coste razonable.

Los materiales
bituminosos se pueden dividir en dos grandes grupos, betunes y
alquitranes. Si bien ambos son termoplásticos y poseen una alta
adhesividad con los áridos, se diferencian en que los
alquitranes presentan una mayor variación de viscosidad frente a
la temperatura y durabilidad.
Betunes: Es el procedente de la destilación del petróleo.
Es un material que debe ser calentado bastante a altas
temperaturas para llegar a ser usado como liquido. Se llaman
también "betunes asfálticos".
Alquitranes: El "alquitrán" producto bituminoso, viscoso o
líquido que resulta de la destilación destructiva de materias
orgánicas.
Su adaptabilidad le permite ser usado con casi todos los
áridos, de este modo se utiliza con áridos autóctonos,
convirtiéndolo en la mejor opción para la construcción de
carreteras.

Es la base fundamental de los pavimentos especialmente
indicados para el uso de vehículos a motor. La pavimentación se
puede realizar mediante dos procesos, uno por riego del
pavimento y extendido posterior de la piedra y otro por
aplicación directa del aglomerado asfáltico.
El proceso de extendido de aglomerado asfáltico se inicia con
la preparación en la planta del aglomerado asfáltico a extender
y fundamentalmente se compone de piedra y de betún asfáltico
modificado con polímeros o no, consistente en una mezcla
compleja de hidrocarburos del petróleo. La composición de la
mezcla suele estar formada cada 100Kg de piedra por 2 a 4 Kg. de
betún.
En el riego por emulsión de betunes, tanto la de imprimación
como la rápida, se puede realizar bien de forma manual con
aplicación de la emulsión bituminosa por medio de una lanza
manejada por un trabajador que es alimentada por un camión
nodriza o, por la aplicación directa de la emulsión por medio de
un camión cisterna dotado de una boquillas de proyección.
En la aplicación directa del aglomerado asfáltico sobre el
vial que se quiere construir se emplean máquinas extendedoras
especiales que dosifican las cantidades del material en función
de su avance. La proporción del betún oscila entre un 70% y un
30% del total de la mezcla.
El betún asfáltico que se emplea en el aglomerado es una
combinación muy compleja de compuestos orgánicos de elevado peso
molecular y una proporción relativamente grande de hidrocarburos
con un número de carbonos en su mayor parte superior a C25 (alta
relación de carbono oxigeno). También contiene pequeñas
cantidades de diversos metales como níquel, hierro o vanadio. Se
obtiene como el residuo no volátil de la destilación del
petróleo crudo o por separación como el refinado de un aceite
residual en un proceso de descarbonización.

El método de empleo de los aglomerados de asfalto es su
extendido a una temperatura no inferior a 140º Centígrados,
siendo transportado desde la planta de fabricación a unos 160º
C. |